La costosa batalla contra el silencio

gotrenxy


El despertar de un niño sordo al sonido es todo un espectáculo. La plataforma de vídeos en Internet Youtube tiene decenas de grabaciones disponibles que reflejan muy bien ese momento, tan importante en la vida del bebé y tan emotivo para sus padres: los ojos de los niños se agrandan, las caras reflejan la sorpresa. Algunos lloran porque el estímulo les pilla por sorpresa. Miguel vomitó de la impresión sobre las faldas de sus médicos. Para los niños es el comienzo de una nueva relación con el mundo. Para las familias, una primera victoria en una larga batalla que exige mucho sacrificio y un elevado coste económico.


Con ocasión del Día Mundial del Implante Coclear, las familias reclaman a la administración que se haga cargo del coste íntegro del doble implante coclear, que ahora mismo está fuera de las prestaciones de la sanidad pública, con contadas excepciones, como es el caso de Extremadura.


"Necesitamos los dos oídos para percibir con nitidez el lenguaje; para orientarnos en el espacio; para desenvolvernos con total autonomía, explica Beatriz Sánchez, madre de Miguel y de Luisa, ambos sordos de nacimiento. "Pero la administración tan sólo asume el coste y la implantación de una prótesis. La segunda tiene que correr a cargo de las familias. Y estamos hablando de un precio medio de 30.000 euros".


Para explicar la importancia del doble implante, la madre de Miguel y Luisa recurre a una comparación: "Imaginemos que la sanidad pública se negara a operar una pierna rota porque el paciente tiene la otra intacta; o que renunciara a salvar un ojo tras un accidente, porque considere que, estando el otro sano, para qué vamos a gastar dinero en el segundo. Pues eso es lo que hace con los sordos: los condena a recibir un tratamiento sólo a medias, que dificultará su integración plena, si no tiene los medios económicos para costear una segunda intervención".